Con un pasaporte europeo puedes estudiar, vivir y trabajar en cualquier país de la Unión Europea sin trámites adicionales. La libre circulación garantiza igualdad de derechos en educación, empleo y residencia.
La ciudadanía alemana por descendencia se basa en el principio de ius sanguinis. Hijos y nietos de alemanes pueden reclamarla, siempre que no haya interrupciones en la transmisión y cumplan con los requisitos legales.